Militante contra la 7722

Guiñazú deja la subsecretaría de Minería para gestionar la mina que Vale abandonó en Malargüe por no ser rentable

Share
Tiempo estimado de lectura: 2 minutos

El subsecretario de Minería y Energía, Emilio Guiñazú, renunció en las últimas horas para pasar a gestionar la mina Potasio Río Colorado, en Malargüe, que hace unos años la minera Vale abandonó por no ser rentable.

Con autorización de la Legislatura, la provincia se hizo cargo de administrar las instalaciones y buscar un socio comercial para operar la mina. De este modo, la empresa Vale evitó penalidades que le podían haber correspondido luego del abandono que hizo del yacimiento.

La tarea de Guiñazú -uno de los más férreos militantes contra la 7722 y del uso de cianuro- será buscar inversores para esa mina.

Antes de desembarcar en la función pública, Guiñazú era miembro del directorio de IMPSA -la empresa cuyo salvataje gestionan los gobiernos nacional y provincial- y ya en el gobierno de Alfredo Cornejo armó los pliegos de la licitación de Portezuelo del Viento a la medida de esta empresa, que terminó siendo beneficiada con la obra. 

El ministro Enrique Vaquié confirmó la renuncia de Guiñazú vía Twitter:

Contra el “estorbo” estatal

Guiñazú fue un intenso lobbista de los intereses de empresarios mineros en el Gobierno ya desdela gestión de Alfredo Cornejo. Siendo subsecretario de Energía, impulsó el fracking y postuló que el Estado mendocino debe “estorbar lo menos posible” y en ese camino refrendó el plan de Cornejo de bajar por decreto las regalías y los impuestos s los empresarios del rubro.

“Como estado lo que tenemos que hacer es estorbar lo menos posible y en eso hemos venido trabajando. Por eso bajar las regalías y los impuestos lo máximo posible”, sostuvo Emilio Guiñazú sobre el plan de bajar regalías por decreto a las empresas.

En ese tren, Guiñazú se ufano de haber “neutralizado” a los defensores del agua.

“Hemos neutralizado, con una gran voluntad muy fuerte de Cornejo, a los movimientos que intentaron vender miedo con causas ambientales. Lo que pasa es que vende más el cartelito verde que trabajar y explicarle a la gente que necesitamos el desarrollo económico. Tenemos que combatir contra el latiguillo de que el fracking mata o envenena”, sostuvo. La pueblada de diciembre de 2019 por la 7722 lo desmintió de manera elocuente.

 

Share