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Finalmente en la noche de este lunes, Javier Milei envió al Senado un proyecto de reforma de la Ley de Glaciares, con el objetivo de habilitar la actividad minera en ambientes periglaciares. Horas después, gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, se jactó de que Mendoza ya está “un paso adelante” en esa materia merced al protocolo recientemente aprobado en la Legislatura, que establece procedimientos técnicos para que las empresas mineras puedan operar en esas zonas sensibles bajo un marco regulatorio propio.
La megaminería en Mendoza va en paralelo a una escalada represiva contra asambleístas movilizados en las calles
Mientras Milei busca redefinir a nivel nacional qué se entiende por “ambiente periglaciar” para habilitar la minería en esas áreas, Cornejo exhibe que Mendoza ya cuenta con un protocolo que regula la exploración en territorios estratégicos.
La guía aprobada por la Legislatura provincial fija requisitos técnicos —desde inventarios ambientales hasta estaciones meteorológicas y mapas geomorfológicos— que, según el gobernador, garantizan que ningún proyecto avance sobre glaciares y que en los periglaciares se realicen los estudios necesarios para evitar impactos. “Mendoza está un paso adelante de esa ley”, insistió Cornejo, al remarcar que los procedimientos locales ya contemplan evaluaciones de impacto ambiental y revisiones del Ianigla.
El proyecto que quería Milei: Mendoza habilita a las mineras a actuar en periglaciares
Un protocolo con fuerza de ley
El martes 9 de diciembre, la Legislatura mendocina aprobó la ampliación del Distrito Minero Occidental de Malargüe (MDMO) y dio fuerza de ley al protocolo de actuación para proyectos mineros en zonas de glaciares y periglaciares. El documento, titulado “Guía de la Autoridad Ambiental Minera de Mendoza: Estudios de Glaciares y Ambiente Periglacial en Proyectos Mineros”, establece pasos técnicos para identificar, caracterizar y eventualmente operar en áreas con reservas hídricas estratégicas.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, defendió la iniciativa en el recinto: “Qué mejor que la autoridad competente local trabaje con ellos para completar esa información”.
Cornejo cuestionó la ley
El gobernador recordó que la Ley de Glaciares lleva 15 años de vigencia sin resolver vacíos de interpretación. “Está en ejecución hace 15 años y no se ha hecho ningún proyecto, porque ninguno pasa la parte interpretativa de lo que es periglaciar, por ejemplo”, señaló.
Cornejo explicó que lo enviado por el Poder Ejecutivo nacional al Senado replica procedimientos que Mendoza ya aplica en sus proyectos mineros. “Cada iniciativa se manda al Ianigla, se revisa el área y se hace un inventario de las cosas de la zona en donde se va a intervenir”, detalló. Y agregó: “Mendoza está un paso adelante de esa ley, porque ya lo estamos haciendo en los procedimientos del Código Minero y en las declaraciones de impacto ambiental (DIA) que están en la actualidad”.
El mandatario subrayó que varias DIA ya fueron tratadas y aprobadas por la Legislatura provincial y remarcó que ninguno de los proyectos se ubica en zonas glaciares. “Nadie pretende hacer ni minería ni ninguna otra actividad en zonas glaciares, y en las zonas periglaciares se hacen los estudios convenientes para que no se perjudique al glaciar”, afirmó.
Milei toma la posta
La ofensiva mendocina coincide con el anuncio nacional. Milei confirmó que modificará la norma y reveló que la idea se la sugirió Cornejo. “Tenemos el potencial de crear de manera directa un millón de puestos de trabajo. Por eso es tan importante esta ley de los periglaciares. Hoy eso no está bien definido, los ambientalistas prefieren que uno se muera de hambre, es una actitud primitiva”, lanzó el presidente.
La Ley 26.639 prohíbe explícitamente la minería en áreas con glaciares y ambientes periglaciares. Milei busca reducir esas áreas protegidas y devolver a las provincias la facultad de definir qué se considera periglaciar. “La contracara va a ser una gran inversión en minería”, aseguró, y remarcó que la iniciativa “ni siquiera es mía, es del gobernador Alfredo Cornejo”.
Malargüe, epicentro del conflicto
Uno de los epicentros de la minería en periglaciares es Malargüe, donde se concentran proyectos mineros. El IANIGLA (Conicet) recomendó no avanzar con ocho proyectos y suspender nueve hasta contar con más información. El Gobierno provincial insistió en explorar y aseguró que completaría la información faltante después de aprobar la Declaración de Impacto Ambiental.
La ministra Latorre argumentó que la Ley de Glaciares lleva más de diez años sin reglamentarse y que el inventario nacional aún no ha cartografiado las zonas periglaciares.
La voz de la ciencia
Tras los anuncios de Milei, el IANIGLA difundió un comunicado: “El Instituto desea aclarar que no ha sido informado ni consultado oficialmente sobre ninguna propuesta de modificación de esta Ley”. Recordaron que la norma protege glaciares y ambientes periglaciares como reservas estratégicas de agua.
El organismo subrayó que el agua de Mendoza depende casi exclusivamente de la nieve, los glaciares y el ambiente periglacial. Los glaciares de escombros pueden contener entre un 35 % y un 70 % de hielo en su interior y aportar hasta un 50 % del caudal de los ríos en años de sequía. La actualización del Inventario Nacional reveló una reducción del 17 % en la superficie con glaciares en apenas una década.
Un precedente con proyección nacional
La aprobación del protocolo en Mendoza marca un antes y un después. Por primera vez, una provincia establece un marco legal para operar en ambientes periglaciares, desafiando la interpretación restrictiva de la Ley de Glaciares. El movimiento coincide con la ofensiva nacional de Milei y Cornejo y puede convertirse en antecedente para una reforma federal.
El debate está lejos de cerrarse: ambientalistas y científicos advierten que la afectación de los periglaciares puede comprometer el abastecimiento humano y agrícola en regiones áridas. Del otro lado, el Gobierno nacional y los gobernadores mineros prometen empleo, inversión y desarrollo.

