Marcha en Mendoza

Del extractivismo al abandono en los barrios, las demandas que mantienen en alerta y en las calles a los militantes del agua

Share

La bandera en defensa de la 7722 encabezó la marcha por el Día Mundial del Agua en Mendoza. Foto: EXPLÍCITO

Desde la batalla contra el extractivismo a gran escala a la exigencia de agua para los barrios, pasando por demandas territoriales específicas, la marcha por el Dia Mundial del Agua en Mendoza reunió este lunes las proclamas que, a lo largo de los años, complejizaron la lucha de los militantes del agua.

Desde las 18 fueron reuniéndose en el KM0 vecinos y miembros de las asambleas departamentales. Todos marcharon detrás de la bandera en defensa de la Ley 7722, que aglutina y simboliza la resistencia al constante embate del lobby minero.

La historia de la 7722, la Ley que sobrevivió al acoso permanente del establishment

El pabellón de la ley “guardiana del agua”, como le llaman sus defensores, dio paso en la marcha a múltiples banderas que revelan por dónde pasan hoy las batallas de los vecinos y asambleístas, a saber:

Mendoza-Chubut: desde que en Chubut Mariano Arcioni blanqueó su intención de avanzar con la zonificación minera, las asambleas de Mendoza se sumaron a las protestas replicando el repudio en las calles de Mendoza. En la marcha del agua estuvo la bandera de apoyo a los chubutenses.

“La ruta Sanmartiniana jamás será la de la megaminería y el fracking”: portada por asambleístas de Las Heras, la bandera revela las demandas de los pobladores de ese departamento para que se trate, entre otros proyectos, el proyecto de ley de creación de la reserva Uspallata Polvaredas, una región que codician las mineras, siempre al acecho de lograr excepciones o grietas en la Ley 7722 para dinamitar la cordillera.

Las Heras también batalla contra el Plan de Ordenamiento Territorial del intendente Daniel Orozco, aprobado en diciembre pasado, que avala a la Megaminería como “deseable” para ese departamento.

Agua para los barrios: la falta de agua que padecieron miles de vecinos en Mendoza en los últimos meses también estuvo presente en las consignas de la marcha. El problema se acrecentó este verano, con amplísimos sectores de la población desprovistos del recurso vital en plena pandemia, donde la propaganda gubernamental manda a lavarse las manos como principal forma de prevenir la COVID-19.

Uno de los símbolos de la inasistencia y la desidia es la enorme población de La Favorita, donde viven más de 30 mil familias, que pasaron el verano sin acceso al agua o con acceso limitado en bidones. La semana pasada, vecinos de esa barriada bajaron a la Ciudad y lavaron sus ropas en la plaza Independencia para intentar visibilizar el problema.

Agua para el Viborón: las asambleas de Guaymallén y de Maipú, en tanto, insistieron en esta marcha en la grave situación de la Laguna del Viborón, en Maipú, que continúa secándose. Pese a las denuncias en sede fiscal y en Departamento General de Irrigación no hay respuestas concretas sobre la mortandad de miles de peces y de aves en la laguna. 

Este sábado, asambleístas realizaron en ese humedal -que pertenece al sistema de lagunas del Guanacache y fue declarada reserva municipal en 2008 para protegerla de los productores de la zona que querían drenarla- un baldazo: llevaron ellos mismos aguas en baldes y botellas como símbolo de la inacción de las autoridades ante la virtual pérdida permanente de la laguna.

Mendoza libre de fracking: esta es una demanda que agrupa no sólo a las asambleas por el agua sino a grupos de activistas como Extinction Rebellion, que en Mendoza hizo pie en protesta por el avance de esta técnica extractivista que consume miles de litros de agua y que inyecta químicos para fracturar la roca en busca de hidrocarburos, con un remanente incontrolable llamado flowback, que vuelve a la tierra tras la inyección a alta presión.

En Mendoza Alfredo Cornejo habilitó por decreto el fracking tras una audiencia realizada el 28 de diciembre de 2017. Ese decreto fue denunciado por inconstitucional y espera una resolución de la Corte.

Cornejo y el fracking por decreto, una historia de institucionalidad 0

Allí reside una de las claves del proyecto de Suarez para que este tipo de resoluciones lo tome la Corte en pleno, que es filoradical, y no la sala 2, como ocurre hasta ahora.

Suarez pretende que la Suprema Corte en pleno resuelva pedidos de inconstitucionalidad

 

 

Share